20.5.13

Bailemos despacio, bajo la luz de esta tristeza

Bailemos despacio bajo la luz de esta tristeza.
Dejemos que nos inunde el pecho todo este dolor.

Es bueno, es dulce, es sublime
sentir las lágrimas brotar de tus ojos
y no retenerlas,
dejar que salgan, que limpien que se lleven el dolor.
Bajo esta luz de tristeza.
Bajo esta dulce mortal belleza,
bailemos juntos, como nunca hemos estado.

Coge mis manos,
siente el latido de mis palmas,
el calor de mis dedos
en esta noche helada.
Los dos seremos libres en este baile,
este último baile antes del amanecer.
¿Qué me importa a mí que ya no estés
si te sigo sintiendo aquí?
Aquí dentro.
Y estás conmigo
en mitad de mi dolor.

Somos los más hermosos bajo las estrellas:
somos libres.
y damos vueltas mientras las lágrimas nos lamen la cara.
Nada es más brillante,
más luminoso,
que el recuerdo de tus ojos mirándome
llenando de luz la oscuridad,
de belleza el bosque quemado
desierto de acero clavado en el costado.

Somos los valientes que bailan
hasta el amanecer
¿Qué importa si no estás,
si realmente no estás?
Tú siempre aquí conmigo
en este baile final
mientras la lluvia brota de mi corazón,
de las palmas de mis manos,
de mi boca sonriente,
de mi pecho que te abraza,
de mis pies que ya no tocan suelo...

Bailemos.
Este es el momento más triste
y más grande.
A lo lejos las últimas estrellas
nos saludarán
y nada tendrá importancia
salvo el peso de tu ligera mirada
y estas lágrimas.



No hay comentarios: