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29.7.15

Lilith



Hoy es una calurosa noche llena de mosquitos y humedad. Ha llovido, terrible lluvia que viene a empañar los cálidos días estivales... Cada noche necesito la suave luz de la luna. Adoro la serena paz eléctrica de las noches de verano. Pero aquí refugiada en este elevado castillo no puedo salir. Gruesos barrotes de hierro me impiden volar. Deslizarme feliz y desnuda como una dulce criatura de la noche. Lilith me llaman. Sí, me han encerrado pero ellos no saben nada...No saben que soy capaz de transformarme en niebla vaporosa y huir con la luna a través las rejas de esta estúpida prisión.Puedo deslizarme, si así lo deseo, hasta llegar a tu casa. Estás cerca, mucho más de lo que puedas imaginar. Puedo ver desde aquí como duermes o sueñas. Me dejaré llevar por los cálidos vientos del sur y me colaré en tus más oscuros sueños... Pero sólo si me invitaras a pasar. Ya sabes que nosotros, los vampiros, somos gente educada y no entramos sin invitación. Yo sé que quieres, que me quieres dejar traspasar los límites de la cordura, de la realidad, pero algo grita en tu interior, algo se resiste al hechizo de Lilith.



A veces llueve tan fuerte aquí arriba que siento la soledad clavarse como un aullido mortal en mis carnes inmortales. La lluvia, siempre la lluvia, que me trae el recuerdo de las lágrimas derramadas, ¡oh, tantas!, y me deja paralizada de terror. Entonces no puedo escapar, me quedo atrapada en esta torre sin sentido, sola y vencida. Yo, la poderosa Lilith, la Reina de la Oscuridad, la dama de fuego del otro lado del espejo, me quedo de piedra, como una estatua perdida en un laberinto de silencio. Maldita la lluvia del recuerdo que me ahoga...


Susurro tu nombre en las alturas, ¿me invitas a pasar?

20.5.13

Bailemos despacio, bajo la luz de esta tristeza

Bailemos despacio bajo la luz de esta tristeza.
Dejemos que nos inunde el pecho todo este dolor.

Es bueno, es dulce, es sublime
sentir las lágrimas brotar de tus ojos
y no retenerlas,
dejar que salgan, que limpien que se lleven el dolor.
Bajo esta luz de tristeza.
Bajo esta dulce mortal belleza,
bailemos juntos, como nunca hemos estado.

Coge mis manos,
siente el latido de mis palmas,
el calor de mis dedos
en esta noche helada.
Los dos seremos libres en este baile,
este último baile antes del amanecer.
¿Qué me importa a mí que ya no estés
si te sigo sintiendo aquí?
Aquí dentro.
Y estás conmigo
en mitad de mi dolor.

Somos los más hermosos bajo las estrellas:
somos libres.
y damos vueltas mientras las lágrimas nos lamen la cara.
Nada es más brillante,
más luminoso,
que el recuerdo de tus ojos mirándome
llenando de luz la oscuridad,
de belleza el bosque quemado
desierto de acero clavado en el costado.

Somos los valientes que bailan
hasta el amanecer
¿Qué importa si no estás,
si realmente no estás?
Tú siempre aquí conmigo
en este baile final
mientras la lluvia brota de mi corazón,
de las palmas de mis manos,
de mi boca sonriente,
de mi pecho que te abraza,
de mis pies que ya no tocan suelo...

Bailemos.
Este es el momento más triste
y más grande.
A lo lejos las últimas estrellas
nos saludarán
y nada tendrá importancia
salvo el peso de tu ligera mirada
y estas lágrimas.