28.8.14

Hurt

Ponme la piel de gallina,
hiéreme con tu canción desgarrada.
Dime que sí, que ésta es de las que no se olvidan.
Quiero oírtela cantar con tu voz de ceniza.
Arráncame la razón y el tedio
porque la herida sangra, y tu voz me salva.
Me arrastra.
Me deja
caer
pero no me estrello.
Aquí sigo, viejo.
Cántame, aráñame
desde el sueño.

Hoy es un día de esos...



4 comentarios:

Pipi dijo...

Divina entrada!

Anais Nit dijo...

Me alegra que te haya gustado esta entrada. Un abrazo, Pipi.

Getzemaní González dijo...

Una canción desde la desgarradura. A veces es necesario tener un himno para los huesos rotos.

Anais Nit dijo...

Mis huesos rotos se alimentan de palabras, da igual el formato. Y esta canción los cura, los abraza, los reconforta. Es grande, como el dolor, es hipnótica y me hace bien. Por eso la he querido compartir en mi blog. Gracias por comentar. Vuestras palabras también son bálsamo. Un abrazo.