Aquí tenéis la oportunidad de leer un buen poemario y gratis.
Os recomiendo de todo corazón este libro de poemas. Espero que disfrutéis dándole un buen bocado a estos maravillosos poemas:
Hola, muy buenas tardes, ¿qué tal estás Anais? Espero que maravillosamente bien al igual que tu interesante blog. Caí de casualidad en tu espacio y me alegro de ello, ya que he disfrutado de las entradas que he tenido tiempo de ojear y me han parecido muy entretenidas, enganchan al bloguero. Tienes una web muy recomendable y te felicito. Espero que sigas creciendo y que nunca abandones el rincón de tu mente. Seguiré visitándote siempre que tenga un tiempo libre para ver las restantes entradas y las nuevas que subas. Te deseo mucha suerte y espero que pronto subas un nuevo post para disfrutar de él.
Si me lo permites, me gustaría invitarte a mi blog DIARIO DE UNA CHICA POSITIVA. Lo he dedicado a escribir literatura personal (relatos, cartas, reflexiones), además, podrás compartir tu blog con todos nosotros en la sección "Aquí tu web": http://insolitadimension.blogspot.com.es/
Un gran abrazo desde Málaga y gracias por compartir un trocito de ti.
Hola Melodie, me alegran tus palabras. A veces una se olvida que las palabras escritas pueden llegar lejos. Gracias por tus ánimos, me han dado un subidón. Tengo pendiente publicar con más asiduidad, es un propósito de año nuevo. En cuanto pueda visitaré tu blog, y te dejo un comentario. Un abrazo.
Ellas fueron juntas al cementerio. Todas las hormigas del pueblo visitaron la tumba reciente. Las había por miles, como una lengua negra de petróleo recorriendo las calles. Poco a poco las hormigas se habían apoderado de aquel rincón de olvido y no había forma de hacerlas desaparecer. El vigilante del cementerio estaba desesperado. Hacía poco que había sido contratado y no se podía permitir semejante desorden en su cementerio. Desde el mismo día que enterraron a aquella mujer, ellas lo poblaron todo. El vigilante hizo sus averiguaciones. La difunta era una solitaria anciana de largos cabellos que no se relacionaba con mucha gente. La mujer vivió toda su vida en una casa oscura, con las ventanas tapiadas y un despeinado jardín lleno de enredaderas. Nadie había venido a su entierro. Bueno, sí. Las malditas hormigas. El periódico local se hizo eco del misterioso suceso pero a penas se logró averiguar nada más. De noche, sus cuerpos menudos producían un curioso efecto óptic...
En mitad de este calor infernal estoy buscando jardines digitales donde recuperar el aliento. No-lugares donde poder respirar en estos tiempos de vértigo y relámpagos y tristeza. Espacios de calma donde encontrar un sentido especial que nadie nunca haya nombrado, sólo un sentido pequeño y precioso para una misma, para sobrevivir en mitad del ruido. Espacio de nada, de la nada más genuina y pura. Sin monetizar, sin querer tener sentido, sin ser nada más que por el gusto de ser durante un segundo algo perfectamente impreciso, delicado, pasajero. Enredaderas de Pensamiento Estoy intentando crear un jardín con mis propios pensamientos y si quiero poder compartir las flores que allí se cultiven. También quiero no hacerlo. No sentirme en deuda con nada ni con nadie. Soltar amarras y navegar, recuperando así la magia y la chispa que yace adormecida en algún rincón polvoriento de mi corazón. Corazón de espinas, residuos radioactivos y una pequeña fuente zen. Espero poder hacerlo pronto.
(Fragmento I) Mis padres son hermosos. Muy hermosos y falibles. Viven sus vidas extrañas y preciosas. Sus burbujas de aire casi azul. En su casa, que ya no es la mía, viven mi padre y mi madre encerrados con una sonrisa pintada en los labios. Se pelean mis padres, con amor, con mucha ternura. Se escupen mis padres, con delicadeza, casi con un toque de dulce ironía. Mi madre entra en perfectas espirales concéntricas y no sale jamás. Mi padre, silencioso, la ama tanto que nunca moverá un dedo por sacarla de allí. Y así año tras año, mis padres tejen su red de besos y fracasos. Y nosotras, sus hijas, miramos. Ya no podemos intervenir. Es cómo mirar una pecera llena de hermosos peces tropicales y saber que el agua está muy caliente, ardiente como lava, y que es mejor no meter la mano, porque pueden ser pirañas esperando nuevos manjares. Mis padres se devoran. Es una curiosa forma de amar. Cada día los amo más y sé que no puedo intervenir en esa pecera. Por eso, a veces, siento una triste...
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Si me lo permites, me gustaría invitarte a mi blog DIARIO DE UNA CHICA POSITIVA. Lo he dedicado a escribir literatura personal (relatos, cartas, reflexiones), además, podrás compartir tu blog con todos nosotros en la sección "Aquí tu web": http://insolitadimension.blogspot.com.es/
Un gran abrazo desde Málaga y gracias por compartir un trocito de ti.